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viernes, mayo 27, 2022

El Partido Popular se da un tiro en el pie

Mucho se va a escribir estos días sobre el affaire “Ayuso & Casado”, y sus consecuencias, desde luego nada favorables para ninguna de las partes implicadas, especialmente para el Partido Popular, y no sabemos de que ni como acabará. 

Sin perjuicio de los datos que vayan surgiendo los próximos días (y surgirán), son varias las reflexiones que se me ocurren: 

En primer lugar, resulta llamativo, y por tanto no es por casualidad, que  dicha noticia trascienda al día siguiente de las Elecciones de Castilla-León, con el resultado conocido, cuya lectura, como diría Alfonso Guerra seria la siguiente: “amarga victoria (pp) dulce derrota (Psoe-Vox).” 

Pues bien, independientemente de las certezas que puedan producirse los próximos días, esto es acerca de la veracidad o no de la comisión por parte de Tomas Diez Ayuso, hermano de la Presidenta de la CM, y/o  del supuesto “intento de obtener pruebas de “forma ilicita”, (no confundir con pruebas ilícitas), lo cierto que ambas posturas, de confirmarse, serian  altamente censurables, al menos, políticamente hablando, como reprochable  es también el uso que de todo ello se viene haciendo en los distintos ámbitos dentro y fuera del partido. 

En segundo lugar, este hecho ha puesto en evidencia algo que ya la ciudanía veníamos percibiendo, como es la fragilidad y debilidad de Pablo Casado como (supuesto) “lider” de la oposición (el Partido Popular tiene mas escaños que el resto), como ha venido demostrando en la gestión de la pandemia y postpandemia, con un perfil bajo, corroborado además por los últimos resultados electorales (Madrid, donde la protagonista por méritos propios fue Ayuso, precisamente por la firmeza frente al Gobierno Central al contrario que su Lider, y en Castilla Léon, una amarga victoria que no les permite gobernar en solitario como tenían calculado), y los sondeos frente a los lideres de otros partidos, a pesar del desgaste de gobierno tras la pandemia, son muy poco esperanzadores, y de hecho yo ya he manifestado que tendremos Pedro Sanchez para seis años. 

En tercer lugar,  como ya he puesto de manifiesto en ocasiones anteriores, creo que Pablo Casado no tiene un equipo asesor sólido ni solvente, políticamente hablando, a diferencia de Ayuso (y su entorno lo sabe) lo que explica esa indefinición en la que se encuentra sumido,  o esa guerra, excesivamente dura empleó contra Santiago Abascal, a mi juicio desproporcionada, porque no tuvo mano izquierda suficiente para desmarcarse pacíficamente de dicha formación, escorándose al Centro Derecha moderado, sin necesidad de hacer sangre.  

En cuarto lugar otro fallo inconcebible: ¿alguien puede explicarse que en la reciente votación de la reforma laboral, polémica donde las haya y en cualquier caso innecesaria en estos momentos, un diputado del partido popular (además de Revilla) por un supuesto y sospechoso error, permita al Gobierno sacarla adelante?. 

Si ha sido un error, MAL. Imperdonable. Pues pulsar un botón en el Congreso (aun telemáticamente) es el cometido básico de un Diputado, tiene el específico deber de hacer bien las cosas y no defraudar a su electorado, y si fue algo pactado o convenido (como creo que así ha sido, porque no me entra en la cabeza lo del error -discúlpeseme-), existen otras formas más elegantes de hacerlo. Total, se mire por donde se mire, ha resultado un auténtico desastre del que el electorado esta tomando buena nota, y como ejemplo las recientes elecciones en uno de sus bastiones tradicionales. 

Estamos asistiendo a un espectáculo bochornoso en el Partido Popular en un momento crucial básico de la legislatura, y preocupante porque un país necesita una oposición sólida que exija al Gobierno, y en estos momentos España no la tiene, y no la tiene porque, como decía al principio, el Partido Popular se ha dado un tiro en el pié con todos estos descalabros. 

Y la clave de todos ellos la encontramos sin duda en el ascenso mediático como figura emergente de Isabel Diaz Ayuso, y el eclipsamiento de la figura de Pablo Casado, por su debilidad, unido a que no tiene buen equipo, al margen de que esta muy “verde” (y creo que es buena persona), pero muy perdido y muy frágil políticamente hablando.  

Según todos los indicios, este “affaier” Ayuso, tiene  un responsable directo, Teodoro García Egea, pero con una cuota de responsabilidad importante, como decía, de Pablo Casado, por su fragilidad. Y por si todo no fuera suficiente, tenemos el oscuro papel del Alcalde de Madrid Sr. Almeida (al que yo en su día veía con mimbres de líder sólido en el partido), salpicado también con la extraña dimisión de su concejal de confianza Sr. Carromero, y que tendrá que hilar muy fino para salir indemne de esta quema. 

En estos momentos, parece ser que se está tratando de quitar hierro al asunto, pero el Partido Popular tiene una herida profunda, una lucha de liderazgo, y debería convocar un Congreso Extraordinario cuanto antes, al menos en Madrid, o una reunión de Barones para cerrar filas en torno a un (a) líder sólidos, poque de lo contrario estaría  cerrando en falso una herida que tarde o temprano se acabará infectando. 

Por tanto, si alguien no es capaz de liderar firmemente su Partido de forma sólida, sin perjuicio de las discrepancia y debates internos, no puede postularse para Presidente de Gobierno

Otra opción seria fichar a Revilla. ¡Ah perdón¡, no son los Santos Inocentes. 

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