14.1 C
Santander
jueves, mayo 23, 2024

UN REGIONALISMO MENOR 

Durante muchos años ha dirigido la administración de Cantabria un partido cuya seña de identidad era y es ser regionalista. El regionalismo por definición acepta la existencia de un estado superior, del que espera obtener acciones concretas que reconozcan sus peculiaridades y favorezcan el bienestar de sus habitantes, adaptando aquél sus inversiones a las necesidades concretas de la Región. 

Existe un regionalismo político y, a la vez, un regionalismo cultural, histórico, costumbrista o paisajista. Vivir y disfrutar de Cantabria es una dicha sin parangón: su naturaleza, su paz, su gastronomía ……………todo te enamora y te colma, por eso sentirse regionalista, en sentido amplio, es fácil y gratificante

Otra cuestión muy distinta es tener una opinión clara sobre para qué ha servido el regionalismo político. La mía es que no ha servido de nada, más bien ha sido contraproducente. Pensemos qué ha conseguido el PRC del Estado: el AVE, las comunicaciones o las infraestructuras no existen o figuran entre las peores de España.  

El narcisismo territorial impulsado por la belleza de la Comunidad y su confusión con el regionalismo político, ha hecho que el enamoramiento de nuestra propia imagen, nos haya impedido ocuparnos rigurosamente de lo que sucedía y está sucediendo dentro y fuera de nosotros. 

La confusión Cantabria-PRC explotada hasta la saciedad por un hábil político como es Revilla, autoproclamado cántabro por antonomasia, nos ha llevado a un estado de autosatisfacción falto de autoexigencia y autocrítica, que ha desembocado en un empobrecimiento y envejecimiento de Cantabria. Todo lo anterior se ha agravado por una resignación a la espera innominada de acontecimientos. 

Así discurría nuestra existencia política viendo como aquél enfilaba sus últimos días en activo. Los electores cántabros votaron “el cambio” pero el gobierno resultante ha decidido ser continuista, no lo digo yo, es un reconocimiento explícito del consejero de Economía, Hacienda y Fondos Europeos cuando presentó los Presupuestos para 2024 “como no va a ser continuista en parte si continua parte del equipo” (pudiera parecer lo contrario por la frase, pero el equipo lo elige y nombra el consejero, no le viene impuesto) y también una afirmación indubitada de su socio, el PRC. 

Lo hecho, hecho está y sirve para aprender, lo interesante ahora es analizar para que nos vale este regionalismo continuista con impronta revillista y a donde nos conducirá. 

Centrando la preocupación exclusivamente en la financiación de Cantabria y las inversiones del Estado en la Región, lo primero que sorprende es que quien mantiene a un gobierno del PP sostenga que volvería a votar a Sánchez. Este investido recientemente, de nuevo, presidente del gobierno de España ha abierto el debate, verificador internacional incluido, sobre un nuevo modelo territorial. 

Nos encamina hacia un estado confederal, es decir, a una unión de estados (hoy autonomías) donde se acuerdan políticas conjuntas, pero cada uno de ellos progresa y evoluciona de manera independiente al resto. Esto es lo que le exigen sus socios a cambio de mantenerle en el poder. Al mismo tiempo, Revilla apoya a Sánchez enarbolando su continuismo regionalista. Si se mira desde dentro es pura esquizofrenia, si se analiza desde fuera es irrisorio. En cualquier caso, Cantabria proyecta una imagen de debilidad muy preocupante para las ya cercanas negociaciones. 

¿Qué futuro espera a nuestra Comunidad ante este desafío? ¿Será dentro de la Unión un estado de primer, segundo o tercer nivel de importancia? 

Es momento de abandonar este regionalismo sumiso, indefinido y políticamente estéril, arrasado por la realidad del nacionalismo triunfante. 

Necesitamos perseguir la excelencia en lugar de conformarnos con la simple diferencia intrascendente, el bien común está por encima de intereses particulares, hoy mejor que mañana debemos pasar la página de la égida revillista. Si no lo hacemos y pronto, puede sucedernos que seamos como cenicienta, buenos y bellos, pero, por cobardía, nos quedemos sin príncipe y sin carroza. ¿Nos contentaremos solo con la calabaza por muy cántabra que sea? 

Publicidad
spot_imgspot_img

Dejar Comentario

Por favor ingrese su comentario!
Por favor ingrese su nombre aquí

Si has leído hasta aquí...

... te habrás dado cuenta de que no has tenido que pagar por leer esta noticia, como sí sucede en otros medios de Cantabria. ¿Y eso quiere decir que no necesitamos ayuda?. En absoluto: vuestro apoyo es más necesario que nunca. Porque en CANTABRIA PRESS creemos firmemente que ofrecer la información en abierto es la mejor fórmula para combatir, en estos tiempos confusos que corren., la desinformación.

spot_imgspot_img

Lo último