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viernes, octubre 22, 2021
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Un Nuevo «Faro» Informativo

Se me ha dado el honor (no se si merecido o no pero lo agradezco), de participar en el “alumbramiento”, bien digo, de un nuevo medio de información digital liderado por mi buen amigo, y excelente profesional, Alberto Antolín, persona con una larga e importante trayectoria en distintos medios en la región durante muchísimos años, lo que no es nada fácil dado el cainismo que existe en nuestra sociedad, lo que ya es  merito y aval más que suficiente para que el proyecto se vaya consolidando y sea un referente informativo de calidad.

Digo que esta nueva aparición es una buena noticia  en estos momentos tan convulsos que nos está tocando vivir, pues paradójicamente a pesar de existir infinidad de medios y canales informativos de todo tipo (digitales, audiovisuales, redes, y cada vez menor prensa escrita), nunca, a mi juicio, hemos estado más desinformados en el sentido genuino del término, ante la sobre inflación  de todo tipo de noticias  difíciles  de digerir, porque van a una velocidad asombrosa, y porque hasta cierto punto son reiterativas, huérfanas de un filtro de verosimilitud y totalmente descontextualizadas.

Y realizo esta afirmación porque a la pléyade de medios, concurren una serie de circunstancias y factores que hacen que las informaciones que nos llegan a los ciudadanos de a pie por unas y otras vias venga descafeinada, manipulada en función de los intereses de los propietarios o grupos de poder (el Washington Post pertenece a Jep Bezzos propietario de Amazon, y el New York Times cuenta entre sus accionistas al magnate Slim), que marcan una línea editorial muy concreta y/o sesgada, o de intereses políticos que invierten en algunos medios mediante una publicidad innecesaria y absurda. En otros casos simplemente se limitan trasladar noticias sin contrastarlas suficientemente, echando de menos aquel periodismo de investigación que prendió en los Estados Unidos  a mediados del siglo pasado (XX) y que se ha ido diluyendo en los tiempos actuales, salvo en muy contadas excepciones, o simplemente noticias que reflejen la realidad con su objetividad natural.

Por eso, en mi opinión, que he sido un lector asiduo de la prensa en general desde estudiante de bachillerato en el Colegio (Corban) donde permanecí interno durante muchos años, y posteriormente en el Colegio Mayor en la Universidad de Valladolid, tuve la suerte de ser educado en un ambiente de libertad, y sobre todo de pluralidad, cayendo en mis manos periódicos tan cruciales como el Diario Informaciones antes de que desapareciera en el tardofranquismo, cuya línea editorial heredó El Pais, y demás periódicos de todo signo social y político. A lo largo de todos estos años hemos asistido a la desaparición del mencionado medio y de otros, como el diario Ya, Arriba, Pueblo, incluso el singular “El Caso” entre otros muchos, luego en la democracia Diario 16, por citar algunos de los más significativos, hasta los medios que contamos en hoy en día ABC, que permanece durante casi un siglo, El Mundo, y la eclosión de medios digitales, sin menospreciar a los de ámbito deportivo.

Mucho se ha hablado, y escrito, sobre  la importancia de la prensa y del poder que tiene, hasta el punto de que se le ha denominado el “Cuarto poder”. Yo no estoy de acuerdo con dicha afirmación, o al menos no me gustaría que así fuera. Me gusta más el término “contrapoder, y se que no es fácil cumplir con el sentido del término. Cuando digo contrapoder, quiero decir que no se deberían plegar (por ninguna razón) a las conveniencias del Gobierno (Nacional o Regional) de turno sino a testimoniar y fiscalizar desde el punto de vista de los ciudadanos la vida publica para el seguimiento de  la adecuada Administración del Bien Publico que se confiere a los gobernantes de turno. Investigar y sacar a la luz, como afortunadamente así ha sido, las desviaciones de poder, o la corrupción, irregularidades o abusos del mismo.

Todos estamos convencidos que, sin la prensa, que en la mayor parte de los casos ha ido por delante de la oposición política, muchos escándalos no hubiesen salido a la luz, o en otros casos fueron determinantes para un cambio de rumbo, como sucedió en USA el caso Watergate por el Washington post con el “impeachment” a Nixon,  y en España los medios en la tentativa del golpe de Estado del 23 de Febrero de 1.981, siendo por cierto uno de los protagonistas el ilustre Jose Maria Garcia, genio del periodismo deportivo.

Por tanto el papel de la prensa ha sido, es y deberá seguir siendo absolutamente esencial en los tiempos modernos y en los venideros, pues no solo han contribuido a testimoniar eventos esenciales en la vida de la humanidad, haciendo de notario de la realidad, sino también a esclarecer y aflorar irregularidades cometidas con los bienes públicos (y por supuesto privados) que han obligado a los estamentos políticos a la toma de decisiones, han creado opinión para los resultados electorales, e incluso han contribuido a su esclarecimiento en el Poder Judicial, bien aportando o referenciando pruebas, bien generando una información esencial que no puede ser desconocida por los Jueces y Tribunales.

En Cantabria, también hemos asistido a un proceso evolutivo en los medios más tradicionales,  donde el Diario Alerta, resiste, siendo en su momento el periódico más leído de la Región, y el Diario Montañés, que hoy lidera en lectores, pero  día tras día, a mi juicio, viene perdiendo la esencia periodística, exceptuando algunos de sus buenos periodistas (que los tiene en algunas áreas, como la económica), articulistas y colaboradores que constituye un capital humano  de lo más importante de este medio, cuya propiedad escapa a nuestra Comunidad.

Existen, además, varios medios digitales, absolutamente necesarios, porque de la diversidad sale la riqueza, y yo lo que le pediría a ese nuevo medio, CANTABRIA PRESS, que tenga en primer lugar paciencia para consolidar este proyecto, que sus profesionales analicen las informaciones que llegan por distintas vias, que adopten una línea editorial  critica, constructiva cuando las circunstancias lo merezcan y exijan, y firme cuando los hechos así lo demanden, todo ello desde la más absoluta responsabilidad y profesionalidad sin plegarse a los intereses de cualquier índole que se le presenten, focalizando la información en aquellos puntos y áreas que así lo demanden, lo que  no es fácil, pero ahí está el reto.

Por último me gustaría hacer mías unas palabras de un periodista contemporáneo (Antonio Pampliega) de lo que a su juicio debe ser esta profesión “soy periodista porque soy los ojos de aquellos que no (quieren/o pueden) ver y la voz de los que no pueden hablar.” Mucha suerte  y “buen camino”.

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Si has leído hasta aquí...

... te habrás dado cuenta de que no has tenido que pagar por leer esta noticia, como sí sucede en otros medios de Cantabria. ¿Y eso quiere decir que no necesitamos ayuda?. En absoluto: vuestro apoyo es más necesario que nunca. Porque en CANTABRIA PRESS creemos firmemente que ofrecer la información en abierto es la mejor fórmula para combatir, en estos tiempos confusos que corren., la desinformación.

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