No es por casualidad. Cuando nos sentimos mal de la vista y tardan un año en darnos cita para el oftalmólogo de la salud pública, cuando un hombre de cierta edad pide cita para el urólogo y no llega, no es por casualidad.
Lo de la sanidad andaluza y las mamografías no es por casualidad ni por error.
El error es no haberlo sabido disimular.
No podían llamar a los dudosos porque esa llamada requería de hacer una ecografía con punción y un análisis posterior en anatomía patológica.
No estaba el radiólogo que hubiera hecho la mamografía con punción.
No estaba porque no había sido contratado..
Esperaban que esos casos dudosos no se transformaran en cáncer, apenas un 4 por ciento lo harían. Un 4 ñor ciento de 2.000 son 80.
Pero no se conocen, no se pondrán de acuerdo, no saltará a la opinión pública, no harán de esto una demanda colectiva y un mayúsculo escándalo.
Sí se hizo.
Ese fue el error, que saltaron las costuras y no contaban con ello.
No hay médicos suficientes en la sanidad pública porque no se les ofrecen condiciones de trabajo razonables: estabilidad laboral, salario adecuado, buen ambiente de trabajo. Lo que debería ser lo normal.
Si se les ofrecieran estas condiciones preferirían la sanidad pública, donde no se verían amenazados con un despido cuando a uno de los jefes se les ocurrieran exigencias inaceptables…
Los médicos y enfermeros, con buenas condiciones de trabajo prefieren la pública.
Pero, si los buenos profesionales se van a la pública… ¿Cómo llenas consultas y quirófanos en la sanidad privada?
La expulsión de los buenos profesionales forma parte de la estrategia de privatización.
Es imprescindible expulsar profesionales y pacientes de la sanidad pública.
A los pacientes se les expulsa a base de interminables listas de espera.
Una vez expulsados pacientes y facultativos, solo tienes que llevar el dinero a la sanidad privada..
Y ya tienes el gran negocio montado.
La privatización de la sanidad no es solo un negocio sino que para conseguir el negocio se requiere de mala planificación de los programas de atención y prevención, lo hemos visto en el cribado de cáncer de mama en Andalucía.
Requiere de una mala praxis médica planificada porque es mala praxis detectar un cáncer y no informar del mismo..
Requiere de una actitud negligente de los colegios de médicos, porque es difícil de creer que no se estén enterando de lo que ocurre.
Requiere de un deficiente funcionamiento del sistema judicial. ¿Nadie ha acudido con una denuncia ante el juzgado de guardia? De momento, ni más ni menos que el Ilustrísimo Señor Consejero de Justicia de la Junta de Andalucía ya ha dicho a las afectadas que “denunciar no les va a servir de nada” ¿Y no ha sido inmediatamente puesto a disposición judicial por esta amenaza? Porque es una amenaza. ¿Qué está diciendo? ¿Qué los jueces tienen la orden de no admitir a trámite las denuncias? ¿Y lo dice con total impunidad?
Las negligencias médicas graves en España están penalizadas por el Código Penal, principalmente a través de los delitos de lesiones por imprudencia grave (artículos 149, 150, 152.1.2º y 152.1.3º CP) u homicidio por imprudencia grave (artículo 142.1 CP), con penas que varían según la gravedad del daño y que pueden incluir prisión, multas e inhabilitación para el ejercicio profesional. Se considera negligencia médica grave los diagnósticos tardíos o erróneos.
La sanidad andaluza ha estallado por fallos en el sistema que no son casuales ni anónimos. Son fallos de las personas.
Y hay que saber de quien y a qué órdenes obedecían.
Porque dejar los casos dudosos por informar no es un olvido. Es admitir que no se podía informar porque no había medios para seguir el tratamiento y esperar a que la estadística disolviera los casos graves entre una multitud que nunca se enteraría de que estuvo en peligro.
Y no se hizo sin intencionalidad. La intencionalidad era derivar recursos económicos, facultativos y pacientes a la sanidad privada para producir negocios.
¿Para quién?
Para los amigos.
¡Algunos de nosotros tenemos amigos tan generosos que nos dan contratos millonarios A COSTA DE NADA.?
¿O estamos hablando DE UN GIGANTESCO SISTEMA DE REPARTO?
Firmas las decisiones que llevan al desmantelamiento de la sanidad pública ¡PORQUE TE UNTAN!
Y ni la UCO está en la investigación de cuentas bancarias, ni Hacienda está en la investigación de patrimonios no justificados, ni tenemos ningún juez instructor saleroso que “calcule” el monto de las mordidas como se las calcula a Ábalos a base de porcentajes, ni tenemos organizaciones civiles ni oposición política que se presente como acusación particular.
Esto es un pasteleo de proporciones gigantescas.
¡QUE NO LO LLAMEN PRIVATIZAR, ES ROBAR Y REPARTIRSELO!
SIN TETAS NO HAY PARAÍSO, han encontrado el filón, otro negocio en matar mujeres, en destrozar vidas y familias….siempre los más débiles, mujeres, ancianos, niños víctimas de políticos asesinos.
Ya van de 80.000 casos en Andalucía. y seguro que nos quedamos cortos. Este es el caso más gordo a nivel sanitario.
















