Muchas veces he mostrado mi desacuerdo con la actual Junta Directiva del Racing, por muchas razones que no es momento de exponer.
Lo cierto es que el Club en la presente temporada va a hacer bueno el algoritmo del Argentino Ceria (supuestamente propietario del mismo), que dijo que, según sus cálculos matemáticos, esta temporada el Racing subiría a la 1ª División, y camino lleva.
Pues bien, dejando al lado a quien en su día tuvo el mérito de ascender al Club del ostracismo de la Segunda B a Segunda, creo que era Fernández Romo, el Racing acertó fichando al actual equipo técnico, asturianos ambos, como es José Alberto y Pablo Álvarez (magnífico ex jugador del club que dejó buen sello de calidad) porque sus números en una categoría tan complicada como esta son extraordinarios, con una regularidad asombrosa en los puestos de cabeza.
Por tanto, consigan o no el ascenso a la máxima categoría, es de justicia darles la enhorabuena por los números y la trayectoria deportiva desde que entrenan al Club, nada fácil, pues tienen que jugar con una plantilla formada por cedidos, veteranos y algo de la cantera, con una serie de cambios en los que me da la impresión poco deciden en materia de fichajes (o salidas), debiendo adaptarse a lo que les dan.
En definitiva es deber moral del racinguismo apoyar a estos dos entrenadores pues han conseguido ilusionar a la afición, compitiendo al máximo nivel en la categoría durante las últimas temporadas, dando espectáculo incluso frente el FC Barcelona en copa, eliminando al Villarreal con un futbol de primera.
Y ello en un mundo tan complicado como el del futbol, donde la cuerda siempre se rompe por la parte más floja, como es el entrenador, y en este sentido debemos valorar aun más su trabajo cuando los resultados acompañan. Enhorabuena, y de la misma manera que un cántabro fue muy querido en Gijón, como Manolo Preciados, dos asturianos pueden hacer historia con el Racing. Suerte y gracias.

















