“Yo sé cual es la fuente. No la voy a decir por secreto profesional”
El periodista
“No nos amenace con que la sabe”
El presidente del Tribunal.
“No me amenaces diciendo que tienes una información “
¿Cuando podría yo decir, o cualquera de nosotros, estas palabras?
Cuando la información me implica.
¿Cómo?
A.- Porque yo soy el culpable directo del delito que se está juzgando
B.- Porque el culpable directo de lo que se está juzgando es alguien a quien yo protejo y lo sé.
C.- Porque estoy dispuesto a fallar una sentencia condenatoria sin pruebas y a sabiendas de que no las hay. Y RESULTA AMENAZANTE que al día siguiente de la condena, ese periodista saque las pruebas que incriminan al auténtico ejecutor del delito.
¿Cómo sería amenazante para mí, que soy el Presidente del Tribunal?
Porque si firmo una condena tiene que ser en condiciones de CERTEZA más allá de toda duda razonable.
Si no hay pruebas tengo que absolver
Si tengo dudas, tengo que absolver
Si condeno sin pruebas, cuando alguien me está diciendo que el imputado es inocente y ese alguien tiene las pruebas de esa inocencia, habré incurrido en prevaricación.
El Presidente del Tribunal no quiere decir esa frase, no la tiene programada, es un lapsus, una actitud defensiva que le sale del cuerpo.
“Si tú hablas yo me la cargo”
“Si dices lo que sabes, yo me la cargo”
¿Y me estás diciendo que sí lo sabes?
¿Hay algo más amenazante?
Es la mejor frase de todo el proceso, en mi opinión.
Porque es la confirmación de que EL PRESIDENTE DEL TRIBUNAL SABE QUE EL FISCAL GENERAL DEL ESTADO NO ES CUMPABLE, y se le ha escapado sin querer decirlo
Y sí, es amenazante, el periodista dice : «tengo un dilema moral».
Traducción: si le condenas canto la Traviata.
Ahora todos sabemos que cantará.
En virtud de un imperativo moral.
Ya lo ha anunciado.
Se destapó el pastel, ahora la pelota está en el tejado que no se quería….si es que cuando las cosas se hacen mal, con maldad y alevosía, tarde o temprano la verdad sale a la luz…..cuestión de tiempo….
















