Marcos de Quinto Romero (67 años) es un empresario, ejecutivo especialista en marketing y expolítico español que llegó a ser vicepresidente mundial de Coca-Cola entre 2015 y 2017 y diputado nacional con Ciudadanos, que ha escrito una reflexión en su cuenta personal de «X» que por su interés reproducimos:
«Para sacar España del abismo al que el socialismo la ha llevado, vamos a necesitar un gobierno con con principios firmes y al que no le tiemble el pulso.
1-Hay que identificar y cortar todo el gasto superfluo desde el minuto uno, incluidas ONGs, sindicatos, organizaciones empresariales y todo aquello que supuestamente se tendría que autofinanciar con sus afiliados y no con el dinero de todos los españoles
2-Hay que impedir que la malversación prescriba y auditar todo el gasto opaco producido. Los malversadores tendrán que sentarse ante la justicia y devolver todo el dinero robado a los ciudadanos
3-Si a la izquierda le diera por no aceptar el resultado electoral e incendiar las calles, la respuesta ha de ser contundente, tanto o más como la que Marlaska ejerció contra los ancianitos que pacíficamente se manifestaron en Ferraz
4-Hay que desratizar las instituciones donde la izquierda ha colocado a familiares y amiguetes para vivir a costa de los demás. Habrá que identificarlos uno a uno y sacarlos a patadas de todos los puestos y cargos que han copado inmerecidamente, poniéndolos donde deben estar: en la cola del paro
5-Hay que derogar todas las leyes sanchistas que vulneran la igualdad entre españoles y regiones y las que desprotegen del derecho a la propiedad privada, la seguridad y la libertad
6-Hay que expulsar de nuestro país a todo delincuente extranjero (ya esté aquí legal o ilegalmente) así como desposeer de nuestra nacionalidad a aquel delincuente que la hubiera adquirido recientemente
7-Hay que dejar pasar por nuestras fronteras únicamente a quienes estemos seguros que vienen a contribuir al progreso de España (no a vivir a nuestra costa) y estén dispuestos adaptarse a nuestro modo de vida. Entrarán aquellos a los que llamemos, no a quienes las mafias nos envíen
8-Hay que entender que el islamismo no es una religión, sino un movimiento político de dominación totalitario y, por ello, ilegalizarlo. Toda mezquita en la que se predique el odio será cerrada y “resignificada” en discoteca
9-Hay que reducir impuestos mediante la limitación del gasto político y el enfocado al clientelismo, así como volver a invertir en seguridad/defensa y en justicia
10-En política exterior hay que a) restablecer nuestras relaciones con los EE.UU., Israel y la Hispanoamérica libre, b) recuperar soberanía frente una UE decadente, y c) volver a ser respetados por Marruecos.
Seguro que hay más, pero no está mal para empezar.»

















