Por Marcelino Pérez
El partido socialista mantiene sus contradicciones y su inquina contra el desarrollo de Cantabria. El PSOE siempre ha estado en contra de la generación de electricidad mediante plantas térmicas de carbón o de fuel, por el impacto de sus emisiones de CO2. También se opone y trata de cerrar las pocas centrales nucleares que hay en España… aunque parece que se atreve con las que están instaladas en Cataluña. Con ese panorama las únicas alternativas que restan son las centrales eólicas y las fotovoltaicas.
Ahora, el gobierno socialista de España, ha decretado que se paralice el parque eólico de El Escudo una instalación que ha superado años de trámites y la férrea oposición de grupos ecologistas que no representan ni al cinco por ciento de la opinión pública.
La empresa Iberdrola logró superar todos los obstáculos y finalmente en junio del año 2024 comenzó la construcción de ese parque (el único que está autorizado en la región)
En este, momento la obra está cerca de ser terminada. Ya se han levantado 23 aerogeneradores de gran altura y solo faltan otros dos, de los 25 que permitirán generar una gran potencia eléctrica, capaz de abastecer a casi cien ml hogares o ayudar a la entrada en servicio del polígono logístico de La Pasiega o del futuro Centro de Datos Altamira.
Esta orden del gobierno contrasta con la decisión de los tribunales que han rechazado las alegaciones en contra y, sobre todo, supone condenar a Cantabria a carecer de fuente de producción eléctricas con tan solo el proyecto del Bitrasvase del pantano de Alsa. Aunque finalmente esta orden ministerial quede derogada el daño para Cantabria es grande, ya que supone aleja a futuros inversores.
El parque de El Escudo supone la instalación de 25 molinos generar 105 Megawatios, una inversión de 120 millones de euros (la mayor parte ya gastados) y crear 200 puestos de trabajo, muchos de ellos para técnicos altamente cualificados.
















