El técnico del Racing, José Alberto, vuelve a estar de nuevo en el punto de mira de la afición tras los malos resultados obtenidos por el equipo en las últimas jornadas y la goleada sufrida el pasado domingo en Andorra, que dejan dudas de las posibilidades de que se puede conseguir el ascenso este año y volver a quedarse a las puertas como las dos temporadas anteriores.
Hace dos temporadas el Racing se quedaba a las puertas de disputar el play off de ascenso cuando solo necesitaba conseguir un punto en las últimas tres jornadas de liga, y fueron incapaces de ganar o empatar en la última jornada a un Villarreal B, que ya estaba descendido.
El años pasado, tras ir muchas jornadas como líder destacado, finalmente entraba al play-off de ascenso, pero no supo jugarle a un Mirandés que le dejaba fuera de cualquier opción y de nuevo con la decepción de la afición.
Esta temporada ha ido como líder hasta ahora, cuando se llega a las diez últimas jornadas que es que es cuando de verdad se juega la temporada y el Racing está mostrando su peor cara en el momento más decisivo y ha desperdiciado una ventaja que podía ser tranquilizadora para lograr una de las dos plazas de ascenso directo, es más dependiendo de los resultados de este próximo fin de semana, el conjunto cántabro podría salir de esas dos primeras plazas.
José Alberto, nunca ha caído de pie con una parte de la afición racinguista que ve en el muchas carencias, sobre todo a la hora de gestionar los partidos tanto con las alineaciones como en los cambios durante los encuentros, donde muchas veces han perjudicado el desarrollo del partido y su resultado.
Una derrota este domingo ante el Almería, podría suponer sus destitución, o al menos eso es lo que piensa gran parte de la afición pensando que un cambio para las restantes siete jornadas que quedan, más los posibles cuatro partidos de play-off, puedan suponer que se logre el objetivo final del ascenso tan desado.
No parece que esta sea la idea desde la directiva que preside Manolo Higuera, que de una manera poco entendible confía ciegamente en José Alberto, que la temporada pasada a pesar de fracasar en su intento de lograr el ascenso, le renovaba hasta el 2028.
Sorprende que Higuera le haya renovado tres años, con dos fracasos consecutivos sin lograr el objetivo quedándose a las puertas por una gestión cuestionable desde el banquillo, lo que hace que desde algunos sectores del racinguismo tengan «la mosca detrás de la oreja» con esta situación.














