El Racing salía goleado por 0-4 de los Campos de Sport del Sardinero ante un Albacete que le aplicó su propia medicina jugándole a la contra como le gusta hacer al equipo de José Alberto, que hace que se recorte la diferencia con respecto a sus más inmediatos seguidores.
Desde el primer momento se vio que el Racing no encontraba su sitio sobre el terreno de juego ante un Albacete que traía la lección bien aprendida de cómo jugar al conjunto cántabro, cerrando bien los espacios interiores y presionando para robar y salir a la contra.
Y no tardó en verse el resultado porque a los tres minutos de juego el cuadro manchego se adelantaba en el marcador por medio Jeft, en una salida a la contra que sorprendía a una débil defensa del Racing en este partido.
No se quedó ahí la cosa porque dos minutos más tarde, en el minuto 5, en otro robo de balón y salida a la contra Puertas lograba el segundo gol para el Albacete, un tanto que ponía cuesta arriba el encuentro para los verdiblancos y que enmudecía el estadio.
Pero las desgracias no venían solas por en el minuto 38, sin que el Racing supiera reaccionar, el conjunto cántabro se iba a quedar con un jugador al ser expulsado Peio Canales por una entrada con el pie en alto que impactaba en la cara de un contrario.
Así se llegaba l final de la primer aparte, con un panorama bastante desalentador para un Racing, sobrepasado en todas su líneas por los jugadores del Albacete.
La segunda parte y a pesar de jugar con un hombre ,menos, el Racing salió dominador buscando recortar la diferencia en el marcador, mientras que el Albacete con esta ventaja se encerró en su propio terreno de juego muy cerca del su área, buscando sorprender aun más al conjunto cántabro a la contra.
El Racing lo intentaba más con pundonor que con juego, con llegadas de algún peligro pero sin inquietar de verdad al meta visitantes. De esta forma transcurrían los segundos cuarenta y cinco minutos, con un público que tenía la esperanza de que su equipo lograr aun gol y se viera la posibilidad al menos de empatar.
Pero solo fue un espejismo porque en el minuto 69, Rubio, que había salido en la segunda parte, de nuevo en una contra bien llevada lograba subir el 0-3 al marcador deshaciendo las ilusiones verdiblancas de poder sacar algo de este partido.
El gol fue golpeó como un mazo en los jugadores verdiblancos, que de nuevo veían como Rubio por segunda vez, en el minuto 82, lograba el definitivo 0-4, que apuntillaba definitivamente al Racing y con el que llegaba al final del encuentro culminando una derrota tras cuatro partidos consecutivos logrando vencer a sus rivales.
JOSÉ ALBERTO
















