En pasadas fechas se hacia publica la Lista Forbes en Cantabria, donde la familia Martínez, dueños de Repostería Martínez, ostentan el tercer lugar de la lista, con un patrimonio de 320 millones de euros, detrás de los Botín.
Esta familia, originaria de Burgos, pero instalada en Santander, fue pionera en repostería industrial, hasta el punto que vendieron la fábrica en 1999 cediendo así toda su gestión e ingresos al gigante alimentario estadounidense Bimbo, por unos 120 millones de euros.
Sin duda, se trata de una familia de emprendedores de éxito, como lo evidencia dicha operación, repartiendo sus actividades con la hostelería, regentando en Santander uno de los restaurantes mejor ubicados, MAREMONDO (antiguo Rhin).
Pocas fechas después de conocerse la lista de millonarios, diversos medios de comunicación nacional (ABC, El Mundo, LOC, etc.) han publicado que los herederos de la familia de repostería Martínez, han presentado una querella criminal en los Juzgados de Instrucción de Madrid, frente a sus abogados o asesores fiscales, por supuestas operaciones o inversiones irregulares en Marbella y Andorra, por importe de 50 millones de euros.
Al parecer -y según indicados medios, que citan como fuente los actuales Letrados de la familia Martínez- los tres letrados, de máxima confianza de la familia, participaban como socios en dichas inversiones, al tiempo que giraban minutas de honorarios, todo ello a través o por medio de la empresa Inversiones Montellano S.L. de la que es presidenta, su madre, la progenitora Sra. Idoya Fresco, entidad supuestamente perjudicada por la firma jurídica ABCGC Abogados.
LOS HECHOS
El diario ABC ha publicado esta semana la información que está relacionada con la sociedad Inversiones Montellano S.L, que establecieron los tres hijos de Epifanio Martínez, que a su vez es hijo del fundador de la marca, también llamado Epifanio Martínez. La abrieron en 1999, justo el año en el que la familia vendió Repostería Martínez. La compañía cuenta con activos por valor de más de 120 millones de euros y está presidida por Idoya Fresco, su madre.
La empresa fue constituida para gestionar la herencia de la familia, según su abogado defensor, Lucas Fernández de Bobadilla, víctima de la estafa millonaria por parte de sus propios asesores, tres abogados que eran de confianza para ellos. «Les propusieron dos inversiones en Andorra y otra en Marbella, por un total de 50 millones de euros que las tres han sido una completa ruina, con riesgo de perder gran parte de lo invertido y del patrimonio familiar», explica el letrado a LOC.
«Se les acusa por su cliente que siendo este despacho sus únicos abogados y asesores, por lo que cobraban un 0,5% de honorarios por cada una de estas tres ruinosas inversiones que le propusieron, al igual que sus correspondientes minutas de honorarios mensuales de asesoramientos».
El abogado de la familia continúa detallando que «Lo que le ha llevado a esta familia a interponer esta querella no es que las inversiones por las que cobraban un porcentaje adicional a sus honorarios hayan sido ruinosas, sino que a espaldas de su propio cliente, la familia descubrió en mayo de 2025 que estos tres abogados participaban como socios en lo que solo podemos calificar como una monumental estafa, ocultando su participación al 50% en dichas inversiones a su propio cliente», aclara.
En la querella, a la que ha tenido acceso La Otra Crónica, se señala a los socios del despacho ABCGC Abogados: José Antonio García-Cruces, Manuel Corcelles, Alejadro Alvargonzález y a un abogado vinculado a ellos, Pablo Abad.
Este último también fue denunciado en junio por una familia británica a la que asesoraba. Le acusaron de emplear artimañas para vender por 265.000 euros un piso en Marbella que habían herederado y quedarse con el dinero. Una presunta apropiación indebida por la que debe responder.
En conversación con el diario ABC, los representantes del bufete denunciado negaron las irregularidades y alegaron que ellos daban «servicios jurídicos y no de asesoramiento en inversiones». Algo que desmiente la defensa de la familia Martínez.
Los denunciados también destacaron que Clara Isabel Martínez, hija mayor y consejera delegada de Inversiones Montellano, «cuenta con amplia formación universitaria económica y lleva invirtiendo en sociedades desde hace una década».
Esta situación ha puesto a la familia Martínez en una tesitura que no desea. Tanto Clara Isabel como sus hermanos Víctor y Epifanio Mario, que también son consejeros de la compañía, quieren mantener un perfil bajo y huyen de la exposición pública.
LA HISTORIA DE REPOSTERÍA MARTÍNEZ
Martínez nació en Cantabria en 1960, en concreto, en Santander. Allí se trasladó desde su Burgos natal el fundador de la empresa, Epifanio Martínez, con sus siete hijos, entre los que estaba Epifanio, padre de los denunciantes. Hasta entonces, el patriarca se dedicaba a la elaboración de pasta italiana, pero decidió cambiar de rumbo a causa de las malas cosechas de aquellos años.
Crearon una panificadora y una pastelería y en los 70 decidieron envasar sus productos Así nacieron los pastelitos que todos conocemos. Su padre, Epifanio, gestionó la alimentaria junto a sus hermanos Isabel, Clemente, Jesús y Luis, que tomó el rol de director general y presidente del grupo.
La hicieron grande en los años 80, abrieron fábricas por toda España y se convirtieron en líderes del mercado de la bollería industrial española en los 90. Hasta que en el 2000 Bimbo adquirió la empresa.

















