Cantabria tendrá esta noche del martes 12 de agosto una «lluvia de estrellas» con la visión de las perseidas o «Lagrimas de San Lorenzo2 que se podrán ver siempre que el cielo este despejado y sin nubes que lo impidan.
Este es un fenómeno, que atrae a muchas personas, que esperan ver brillantes estrellas fugaces cruzar el firmamento.
Las Perseidas son una lluvia de meteoros que ocurre cada año cuando la Tierra atraviesa la estela de polvo y restos del cometa Swift-Tuttle. Estos fragmentos, al entrar en la atmósfera terrestre a gran velocidad, se queman y producen los destellos luminosos que conocemos como estrellas fugaces.
Aunque su origen es un cometa, lo que vemos no son cuerpos grandes, sino partículas diminutas, muchas más pequeñas que un grano de arroz. Este fenómeno se repite en las mismas fechas cada verano, convirtiéndose en uno de los eventos astronómicos más fáciles de observar desde el hemisferio norte.
El nombre ‘Perseidas’ proviene de la constelación de Perseo, ya que parece que los meteoros emergen desde esta zona del cielo llamada radiante. Respecto al nombre de ‘lágrimas de San Lorenzo’ este se debe a la cercanía de su máximo con el 10 de agosto, día de esta festividad.
El mejor día para poder ver las perseidas este año es la noche del 12 al 13 de agosto, cuando la actividad de la lluvia alcanza su máximo. En ese momento, la cantidad de meteoros visibles puede llegar a superar las 80 o 100 por hora en condiciones óptimas.
Este año la luna llena estará presente, lo que puede disminuir el número de estrellas fugaces que realmente se perciban. A pesar de ello, las noches cercanas al máximo también ofrecen oportunidades para disfrutar del espectáculo, pues la lluvia puede presentar picos de actividad fuera del día central.
Pero el mejor momento suele ser pasada la medianoche, cuando el radiante está más alto en el cielo y la oscuridad es mayor. También es recomendable comenzar la observación después del ocaso, ya que las primeras horas pueden ofrecer meteoros antes de que la luna se eleve y afecte la visibilidad.
Para poder verlas con mayor claridad es importante elegir un lugar con poca contaminación lumínica y un horizonte despejado y teniendo en cuenta que el cielo esté lo más oscuro posible, lejos de luces artificiales, que el horizonte esté despejado, sin edificios, árboles o montañas, elegir preferiblemente a una altitud elevada para reducir la contaminación atmosférica, evitando zonas con mucha humedad o neblina que puedan afectar la visibilidad.
El mejor método para verlas no es usar prismáticos sino simplemente tumbarse y mirar hacia el cielo con los ojos bien adaptados a la oscuridad.
















