La Policía Local del Santander, se oculta tras los vehículos estacionados para situar un radar y «caza» así a los conductores que circulen por encima de la velocidad establecida en cada zona de la ciudad.
En este caso, como se puede comprobar en la fotografía de este domingo 15 de marzo, han ubicado el radar en la zona del ferry, en la entrada al túnel subterráneo del Centro Botín, que está establecida como Zona 30, por lo que no se puede rebasar esa velocidad.
En España los radares móviles pueden colocarse de formas bastante discretas, incluso detrás de otros vehículos o parcialmente ocultos, siempre que cumplan ciertas normas como que el radar tenga línea de visión al vehículo que mide.
Lo cierto es que desde que existe el conflicto entre la Policía Local y el Ayuntamiento de Santander, el aumento de las multas ha sido exponencial como denunció la alcaldesa Gema Igual, al pasar de 300 a 2.400 semanales y que generado malestar entre los vecinos de la capital cántabra.

















