La Policía Local de Santander podría estar llevando una «guerra oculta» contra el Equipo de Gobierno, poniendo multas a los ciudadanos en situaciones que que anteriormente se consentían, como aparcar en zonas donde no se puede pero que no generan ninguna situación problemática para el tráfico, para forzar a que se autorice la actualización de los complementos salariales, la compensación de horas extraordinarias y las limitaciones para realizar ciertos servicios, además de la mejora de los medios de protección para el desempeño de sus funciones.
Las organizaciones sindicales APLB-USO, CC.OO, CSIF, SIEP y UGT han denuncian la falta absoluta de planificación del Ayuntamiento de Santander en materia de seguridad y en la gestión de la Policía Local, especialmente ante los eventos navideños que ya están en marcha.
Acusan al Equipo de Gobierno de repetir durante todo el año una ausencia de planificación, improvisación constante y dependencia de servicios extraordinarios para cubrir necesidades ordinarias.
Los sindicatos subrayan que fiestas y eventos de gran afluencia, como Navidad, Semana Santa, Semana Grande, eventos deportivos o actos privados, no pueden depender del servicio ordinario, obligando a desvestir la ciudad para cubrir actos puntuales.
Hacen especial hincapié en la época veraniega, cuando la población de Santander llega a cuadruplicarse donde la Policía Local continúa operando con los mismos efectivos que un día normal, lo que supone una sobrecarga laboral evidente que no se ve reflejada ni compensada.
Por ello ante las promesas incumplidas, la falta de negociación, el incumplimiento sistemático de los acuerdos y la inacción municipal ante las reivindicaciones planteadas del Equipo de Gobierno durante más de un año y medio se ha generado un conflicto cuya responsabilidad recae exclusivamente en el ellos, para los sindicatos policiales.
La plantilla, agotada y con numerosos servicios sin refuerzo, ha dejado de realizar horas extra y prolongaciones de jornada, señalan desde los sindicatos. A ello se suman conceptos no reconocidos como la toxicidad y la penosidad inherentes al servicio que realizan, según han explicado los sindicatos.
Consideran que la ciudadanía debe saber que hay servicios donde no se puede improvisar y que la seguridad exige planificación, previsión y cumplimiento de compromisos.
Recuerdan los sindicatos que la medida recientemente adoptada de no utilizar los teléfonos personales en el servicio responde a que el Ayuntamiento se ha acostumbrado a emplearlos para tareas propias del servicio público, como la realización de atestados, accidentes de tráfico, peritaciones y gestiones diarias que deberían realizarse siempre con medios oficiales.
Los sindicatos que no existe ninguna novedad que justifique más demoras ya que todas las propuestas y solicitudes fueron trasladadas al equipo de gobierno desde el primer momento y conocen perfectamente las necesidades urgentes de la Policía Local y la gravedad de la situación.
Reclaman los sindicales que el Ayuntamiento cumpla lo firmado, que negocie de forma real y que garantice los recursos necesarios para prestar un servicio público esencial para la ciudad.
QUEJAS CIUDADANAS
Ante esta situación, las quejas de los ciudadanos de Santander, especialmente en las redes sociales, se incrementan viendo como son multados, en situaciones que anteriormente no se hacía como aparcar en zonas no autorizadas pero que ante la usencia de aparcamientos, se consentía al no generar problemas para la circulación.
Los ciudadanos, entienden que se debe a esta «guerra oculta» que está llevando la Policía Local de Santander con el Ayuntamiento y que están siendo los perjudicados de esta situación.

















