La decisión de Correos ha dejado perplejos de la ciudadanos de Santander tras conocerse la decisión del este organismos de dejar de entregar toda la correspondencia dirigida a las calles que aún conservan el anterior nombre «franquistas», tras los recientes cambios de denominación impuestos por el Ayuntamiento de Santander.
Correos, que pertenece al Gobierno y que Pedro Sánchez, tiene puesto al frente a personas de su confianza, a adoptado esta medida, que ya está afectando a numerosos vecinos, ha provocado situaciones insólitas, que está conllevando que haya personas que lleven semanas sin recibir cartas oficiales de gran importancia.
Al no llevar la nueva denominación impuesta por la Ley de Memoria Democrática., Correos está devolviendo las cartas a sus remitentes, algunas de importancia como citaciones médicas de Valdecilla, cartas del Imserso o de documentación de otro tipo de relevancia.
La institución se basa en que en el mes de junio distribuyó en los portales un cartel en el que advertía del nuevo protocolo. En el comunicado se leía: «Para un mejor servicio y calidad en el reparto de su correspondencia, les aconsejamos cambien su dirección antigua por la actual… Transcurrido este plazo, la correspondencia que no venga correctamente direccionada se devolverá al remitente, no siendo responsable este servicio».
Un aviso que hacía referencia al cambio de nombres de calles considerados «franquistas» por el llevar nombres de personas o situaciones vinculada con la época de Franco y que el Consistorio, Santanderino debió cambiar tras la amenaza del Fiscal en aplicación de la Ley de Memoria Democrática.
Correos insiste en que simplemente cumplen con lo establecido que aquellos envíos que estén mal etiquetados son devueltos, aunque ello implique que documentos médicos, judiciales o administrativos no lleguen a su destino porque «Nos limitamos a aplicar la normativa vigente sobre direcciones actualizadas» indican desde el organismo público.

















