El delegado del Gobierno en Cantabria, Pedro Casares, ha asegurado que trabajará para que “el legado” de Agustín Ibáñez de “diálogo, servicio público y trabajo por el interés común” permanezca en la memoria de la sociedad cántabra.
Así lo ha manifestado este domingo tras la apertura extraordinaria de la sede de la Delegación del Gobierno en esta jornada festiva para recordar a quien fuera delegado entre 2004 y 2011 y que falleció este pasado viernes en un accidente de tráfico.
Casares ha ensalzado que Ibáñez fue “una gran persona” e “hizo muchas cosas y todas bien”. Ha recordado que, además de delegado del Gobierno, fue concejal y teniente de alcalde en su municipio, en Santoña, y diputado autonómico.
En cuanto a su etapa como delegado, Casares ha afirmado que sus siete años al frente de la Delegación del Gobierno “se caracterizaron por su forma de ser y estar en política”.
“Siempre dispuesto al diálogo, un servidor público en el más amplio sentido de la palabra, trabajador sin descanso por el bien común, y siempre pensando en el interés general y nunca en los intereses partidistas”, ha dicho el delegado del Gobierno.
Casares ha ensalzado que el “legado” de Ibáñez “estará por siempre en la memoria de los hombres y mujeres de Cantabria” y que él, como delegado del Gobierno, trabajará para asegurar que ese legado permanezca.
“Su honestidad política, su honradez intelectual y su servicio público estarán por siempre en nuestra memoria. No podemos más que agradecerle que entregó los mejores años de su vida, sus años más valiosos en lo personal, al bien común. Descansa en paz nuestro querido Agustín”, ha concluido Casares.

















