A la segunda intentona, María José Sáenz de Buruaga ha conseguido investirse como nueva Presidenta de Cantabria, gracias al pacto PP-PRC, que se abstenía en la votación para que con los 15 votos de los populares lograse por mayoría simple el cargo.
Puede resultar contradictorio que haya sido precisamente el PRC quien le de la Presidencia de Cantabria a Buruaga, cuando toda la campaña del PP para estas elecciones autonómicas se ha basado en una ataque frontal a la figura del líder regionalista Miguel Ángel Revilla, al que comparaban en la cartelería electoral con Pedro Sánchez.
Es más el lema de la campaña del PP, se basaba en sacar a los de Revilla, del Gobierno regional y de cualquier influencia en la política de Cantabria, y no habían pasado 24 horas del resultado de las elecciones y ya estaban pactando populares y regionalistas.
El pasado viernes resultaba fallida la investidura ya que se necesitaba mayoría absoluta, algo que no conseguí con sus solo 15 diputados ya que esta está estipulada en 18 escaño, y es que Vox, tras no recibir ninguna llamada del PP, decía dar su «No» a investir a Buruaga, al igual que el PSOE, mientras el PRC mantenía su abstención.
Este lunes las cuentas eran más benevolentes ya que solo le hacía falta una mayoría simple, es decir más síes que noes y sus 15 diputados se lo garantizaban con la ya anunciada abstención de los regionalistas, ya que Vox y el PSOE, mantenían su «No».
Ahora la tocará formar Gobierno y sobre todo gobernar en minoría lo cual condicionará cualquier acción que su Ejecutivo quiera llevar adelante ya que tendrá que pactar con los partidos con representación parlamentaria para poder tener mayoría para aprobarlas.
Las dudas está en si el pacto PP-PRC va más allá de la propia investidura de Buruaga como presidenta o si también existe un acuerdo para contar con los votos o la abstención de los regionalistas durante la legislatura.