La presidenta del Gobierno y del PP cántabros, María José Sáenz de Buruaga, ha denunciado que se utilice las instituciones del estado como «trampolín electoral» en relación al nombramiento de líder socialista en Cantabria, Pedro Casares, como nuevo Delgado del Gobierno en la región, ya que se ha hecho sin ningún recato» ni «el menor escrúpulo» y no obedece el «interés general» de la comunidad autónoma.
Para Buruaga «esto es ‘sanchismo’ en estado puro», al dejar que la anterior Delegada del Gobierno, Eugenia Gómez de Diego, interviniera el pasado lunes en el acto por el Día de las Instituciones, cuando «ya había cierto tufo o cierto olfato de todo esto».
Critica «la ocupación de las instituciones, que son de todos, en beneficio propio» por parte «del Partido Socialista», porque el nombramiento de Casares es una «utilización de la Delegación del Gobierno como un trampolín electoral del secretario general de los socialistas», porque «está pensando, valorando o meditando proyectarse como futuro candidato» autonómico en las próximas elecciones.
«La historia se repite, porque no es la primera vez, y no precisamente para el bien de Cantabria«, señalaba Buruaga, porque es algo que ya ocurrió con Zuloaga con su nombramiento como delegado del Gobierno antes de las elecciones autonómicas de 2019.
Para la Presidenta regional, Casares «hasta ahora ha estado bastante más preocupado por defender a Sánchez que a Cantabria, no viene a servir, sino a servirse» ni «a defender y a promocionar los intereses de Cantabria, sino a promocionar su propia posición».
Acusa a Casares de «hacer oposición» a la presidenta regional, cuando «esas no son las funciones de la Delegación del Gobierno» , sino el partido al que pertenece, por eso pide «lo que hasta ahora no ha habido: lealtad y respeto institucional» a la Presidencia del Gobierno autonómico y «cumplimiento de los compromisos con los cántabros, que hasta ahora ha brillado por su ausencia», porque «espero que haga algo más que ser escudero y emisario de Pedro Sánchez en Cantabria y que en lugar de hacer de aplaudidor de todas las decisiones que nos dañan, haga frente común para reclamar igualdad de trato, cortar de raíz el cupo separatista que aniquila nuestra autonomía, desbloquear los proyectos estratégicos o el traspaso de competencias que están atascados y, sobre todo, para empujar la larga lista de reivindicaciones pendientes» en infraestructuras.
Casares «son muchas las tareas pendientes que tiene» para Buruaga y «mucho lo que tiene que arrimar el hombro» para trabajar por Cantabria y para ello se pone a su disposición-
















